Irene Santos, profesora de teatro musical, destaca el esfuerzo que hay detrás del género más allá del canto y el baile
El teatro musical lleva años creciendo pero todavía hay gente que piensa que se trata de un espectáculo de canciones y coreografías. Sin embargo, detrás hay mucho más trabajo del que parece. Así lo explica Irene Santos, profesora de teatro musical que insiste en la exigencia de esta disciplina: “En cualquier tipo de teatro hay una carga interpretativa, pero en el musical hay que controlar muchas más cosas”.
A diferencia de otros tipos de teatro, aquí no basta con actuar. “Hay que tener otras disciplinas añadidas como el canto y el baile”, explica. Para ella, estos tres elementos (interpretación, canto y danza) son los tres pilares básicos de cualquier actor de teatro musical. Esa combinación hace que sea un tipo de teatro más completo pero también más complicado, especialmente para quienes empiezan y no dominan todas los elementos por igual.
En las clases no todos los alumnos avanzan al mismo ritmo ni parten del mismo nivel por lo que la enseñanza tiene que adaptarse a cada uno. “Lo que buscamos es que todos crezcan, todos avancen, pero no para llegar a un punto concreto que sea el mismo para todos”, señala.
En niveles amateur, el objetivo no es la perfección, sino el progreso individual y que cada persona desarrolle sus propias capacidades. Ese enfoque también cambia respecto al ámbito profesional. “Cuando estudias a nivel profesional hay unos mínimos que tienes que cumplir”, explica, mientras que en la formaciónmás accesible cada alumno puede aportar desde su propio nivel y evolucionar poco a poco. Esto permite que más personas se acerquen al teatro musical sin la presión de tener que alcanzar un estándar desde el principio.
Uno de los mayores retos no está ni en la técnica sino en la parte personal. “Cada alumno tiene un aprendizaje distinto y hay muchas formas de llegar a un mismo punto”, afirma. A esto se suman los bloqueos más habituales, sobre todo en adultos: “Hay un componente de vergüenza, de querer llegar a unos estándares, de no saber si se pueden enfrentar a ello”. En muchos casos, el primer paso es simplemente atreverse y perder ese miedo inicial.
Aun así, el interés por el teatro musical no deja de crecer. Aunque no es un fenómeno nuevo, sí que ha ganado popularidad en los últimos años. “Antes el teatro musical nos gustaba más a unos cuantos y ahora se está dando a conocer mucho más”, comenta. Además, destaca que no existe una única forma de hacer teatro musical: “Los temas son variados y la forma de hacerlo también”, lo que facilita que llegue a un público más amplio.
También rompe con la idea de que todo depende de grandes producciones. Algunas de las obras que más le han marcado no destacan por su espectacularidad visual, sino por su capacidad de emocionar. “Con pocas cosas puedes crear un montón de historias y hacer que el público se meta completamente”, explica. Para ella, esa capacidad de jugar con la imaginación es una de las claves del teatro musical.
Para quienes quieren dedicarse profesionalmente, el camino no es fácil. “Hay mucha gente muy buena que está intentando dedicarse a esto”, advierte. Por eso, insiste en la importancia de la formación constante: “Si realmente quieres dedicarte a ello, tienes que hacerlo en cuerpo y alma”. A esto se suma la necesidad de gestionar el rechazo: “Tienes que aprender a tolerar los ‘no’, porque según cómo te lo tomes puede hundirte o hacerte seguir creciendo”.
A pesar de las dificultades, merece la pena intentarlo. “Si realmente es tu pasión, es maravilloso poder luchar por ello”, afirma. Aun así, también destaca en algo que a veces se le olvida y es que hay que disfrutar del proceso. “Si has disfrutado del camino, eso es algo que te llevas y que no te puede quitar nadie”, añade.
De cara al futuro, se muestra optimista. “Se está popularizando mucho y hay cada vez más gente que quiere hacerlo”, señala. Además, el hecho de que cada vez más niños se formen en disciplinas como el canto, la danza o la interpretación refuerza esa tendencia. “Yo lo veo muy prometedor, sinceramente”, concluye.
