“Emoción, humor y reflexión”. Así describe Rafael Castejón la obra «Los chicos del coro»

by Sofía Muñoz

El panorama del teatro musical en España sigue sumando propuestas que conectan con el público desde la emoción y la sensibilidad. Entre ellas, “Los chicos del coro”, dirigida por Juan Luis Iborra, se ha consolidado como una de las producciones más destacadas desde su primera función en noviembre de 2022, alcanzando ya las 700 funciones. En este contexto, la participación de Rafael Castejón en casi 500 de estas, aporta solidez interpretativa y una amplia experiencia escénica que enriquece la obra.

Basada en la conocida historia que ha emocionado a muchos espectadores, “Los chicos del coro” aborda temas universales como la infancia, la educación y la capacidad transformadora de la música. En este sentido, Castejón subrayó la relevancia del mensaje que transmite la obra en la actualidad y asegura que “sales de ver la obra siendo un poquito mejor y con preguntas”, lo que finalmente busca el teatro. Según explica, el musical logra conectar con el público precisamente por su humanidad y cercanía.

Con una carrera que abarca teatro, cine y televisión, el actor cuenta con una trayectoria consolidada que se refleja en la profundidad de sus interpretaciones “He hecho muchos musicales en la zarzuela, en los que se habla y se canta . Así que no ha sido un desafío unir las dos artes”. Esta visión pone de manifiesto la versatilidad de un intérprete que se adapta a distintos géneros sin problemas y sin perder autenticidad.

Uno de los aspectos más destacados de la producción es la convivencia entre actores experimentados y un elenco más joven. Este elemento resulta clave en una obra centrada en la infancia y la formación personal. Sobre esta dinámica, Castejón afirma: “Trabajar con niños es una gozada, entran en el juego y la interpretación. Son como esponjas y tienen muy buena actitud”. Además cuenta su anécdota más marcada de esta obra “aprender el nombre de más de 80 niños ha sido mi curiosidad más compleja”. En base a las dificultades encontradas, además de esta última, fue la preparación y ensayos ya que la gran mayoría de intérpretes son niños y tuvieron que darse estos ensayos en los meses de vacaciones de verano.

La interacción entre generaciones no solo aporta frescura al espectáculo, sino que también refuerza el mensaje de aprendizaje y afirma que “han pasado más de 80 niños por el musical y además de aprender ellos de nosotros, también hemos aprendido mucho de ellos”.

El montaje, además, se caracteriza por su capacidad para emocionar al espectador desde la primera escena. La música, elemento central de la historia, actúa como hilo conductor de una narrativa cargada de sensibilidad. En palabras del actor, uno de los mayores logros del espectáculo es “emocionar y reflexionar sobre unos niños que lo más probable es que no tengan futuro, ven un horizonte abierto gracias a la música y a su profesor” refiriéndose al papel de “Mathieu”, algo que se refleja en las buenas críticas de esta obra. En contraste, Castejón interpreta el otro punto de vista de los educadores, algo más estricto y “encarna lo peor que puede tener un educador” según el propio intérprete.

A lo largo de su carrera, Rafa Castejón ha participado en numerosos proyectos de relevancia. En el caso de “Los chicos del coro”, el actor destaca lo que transmite su personaje Rachin “Donde hay luz siempre hay sombra” según Castejón. Su personaje es el antagonista de una historia en la que él hace de “el malo”, y argumenta que “los malos son muy agradecidos de interpretar, aunque también he tenido que interpretar a Mathieu y me ha gustado, aunque sin duda me quedo con Rachin”.

La presencia de intérpretes con experiencia como Castejón contribuye a consolidar la calidad de producciones teatrales que apuestan por historias con contenido y valores. En un momento en el que el teatro musical continúa evolucionando, propuestas como esta demuestran que sigue siendo un medio eficaz para transmitir emociones y reflexionar sobre cuestiones sociales.

Sobre su duración en escena, está prevista la última función el 31 de mayo de este año, pero Castejón asegura que “todavía es un misterio si va a acabar o no. Yo me he despedido muchas veces del personaje y luego la productora vuelve con más fechas”. Ha estado en escena desde 2022 y a día de hoy sigue en el Teatro La Latina después de haber recorrido muchos teatros de España, aún sin saberse ciertamente si terminará, asegura que “sería un fin de una etapa muy bonita, ha sido un musical precioso y agradecido a la vida”.

Aún así, su carrera no termina, sigue adelante con más proyectos, el siguiente a la vista se posiciona en el festival de Mérida con “Cómicos de Roma”, en colaboración con Antonio Tejero. También asegura tener algunos más pendientes que todavía no puede confirmar.

En definitiva, “Los chicos del coro” no solo destaca por su propuesta artística, sino también por el compromiso de su elenco. La participación de Rafael Castejón evidencia cómo la experiencia y la sensibilidad interpretativa pueden converger en un proyecto capaz de emocionar y ver cómo los personajes evolucionan, según Castejón “todos los personajes de la obra evolucionan contando en una única función los asuntos de su vida que les hacen ser así”. El antecedente de la obra es una película que ya ha cumplido 20 años y actualmente es una obra de teatro que sigue emocionando a las masas a pesar de los años.

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