¿Teatro musical en España o teatro musical internacional?

by Iván Jato

A día de hoy, en España, el teatro musical es uno de los grades atractivos turísticos de nuestro país. Son muchas las personas que cuando vienen de vacaciones siempre acaban acudiendo a una función o representación. Cada vez hay más estrenos de temporada que solo se representan en inglés con actores que viajan desde Reino Unido o Estados Unidos. Todo esto es un atractivo turistico para nuestro pais pero, ¿hasta que punto todos estos musicales quitan espacio a las producciones españolas y a los actores españoles?

España es uno de los países que más turistas recibe, sobre todo visitantes ingleses en su mayoría por lo que es normal que parte de la oferta esté diseñada para ellos y que puedan disfrutar lo máximo de su estancia. De está cuestión nace un problema: Un país convertido en parque de atracciones para un turismo masificado y que quita espacio a las personas residentes de las ciudades. Problemas de vivienda, ruido o espacio son las dificultades de aquellos que viven en grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia. Este dilema es más visible en redes sociales, por ejemplo cuando hay una fiesta mayor en una ciudad, diferentes influencers y creadores de contenido exponen en redes sociales la ciudad como si fuera una atracción vendiendo una realidad distorsionada diseñada para turistas.

Volviendo a los musicales, solo vemos estrenos de producciones como Wicked, Chicago, Cabaret o The Book of Mormon pero dónde quedaron Tiempo Entre Costuras, El Médico o simplemente poder ir a un gran teatro de cualquier ciudad a disfrutar de una zarzuela una tarde cualquiera.

Todo lo que que sea nuestro provoca más rechazo que un título en inglés y con actores con nombres y apellidos americanos. Gran parte de la población conocemos las canciones de La Verbena de la Paloma pero preferimos escuchar el último musical Broadway viral del momento.

La homogeneización cultural con estéticas y referencias culturales hace que la identidad propia se pierda y que una capital como Madrid se convierta en Nueva York 2.0 y que lo que nos identifica en el mercado se pierda haciendo que el publico acabe consumiendo relatos mas ajenos que propios. Esto no es culpa del consumidor claro, la mayoría de la culpa recae en la economía y en la dependencia de franquicias extranjeras ya que la selección de musicales se suele basar en lo que ya ha funcionado fuera y que puede ser exitoso aquí. También muchos de los internacionales suelen tener ya una base de fans establecida. El sector nacional llegara un momento en el que se vuelva dependiente del extranjero y perderemos la capacidad de crear nuestras propias obras e historias originales debido a que productoras internacionales ocuparan nuestros espacios y teatros.

La hegemonía de los musicales internacionales en cartelera no es simplemente una cuestión de gustos del consumidor, es el reflejo de un sistema que prioriza la venta de entradas y recaudar el mayor dinero posible frente al riesgo creativo y la experimentación. Claro queda que estas producciones del extranjero aportan visibilidad, calidad técnica y un público asegurado pero también opaca al talento nacional dificultando el nacimiento de nuevas obras emergentes y originales con voz propia.

Si se apuesta únicamente por lo que ya ha triunfado fuera lo único que hace es empobrecer la diversidad de cartelera aquí ademas de limitar la evolución en el ámbito nacional. La cuestión no es rechazar lo internacional, sino crear un equilibrio entre los dos tipos de producciones. Creando una balanza se podrá crear una industria sostenible y que puede sostenerse por si sola muchos años. No todo es importar éxitos, también exportar historias propias que conecten con el mundo marcando nuestra identidad.

You may also like

Leave a Comment